Me arrodillé en el patio trasero mientras mi madre me obligaba a tragar puñados de arcilla para “limpiar las toxinas” de mi cuerpo. Tenía quince años y acababa de comerme un hot dog que había…
Mi madre se negaba en redondo a gastar un solo peso en comida. Según ella, todo el alimento que se vendía estaba diseñado para enfermar a la gente y mantenerla enganchada a pagar. Como vivíamos en las afueras del pueblo, eso significaba que sobrevivíamos a base de pasto, gusanos y cualquier cosa que ella pudiera … Read more